Terapia
Integrada
en la Escuela

El Método TIE (método de Terapia Integrada en la Escuela) incluye los avances y evidencias sanitarias y terapéuticas (neurología, logopedia, fisioterapia, terapia ocupacional, psicología…) en las escuelas y colegios, consiguiendo potenciar el desarrollo de todos los niños y niñas, prevenir dificultades de aprendizaje, permitir la adquisición efectiva de destrezas y habilidades fundamentales (cálculo, habla, escritura, lectura…) e incluir de manera real y eficaz a los estudiantes con diversidad funcional.

Se ha demostrado, gracias a autores/as como María Montessori, Emmi Pikler, Lev Vygotski o Howard Gardner, que el ámbito terapéutico y sanitario tiene mucho que aportar en el ámbito educativo.

¿Por qué continuar separando tanto estos ámbitos? Terapeutas y sanitarios necesitan trabajar en ambientes de prevención, naturales, contextualizados… A su vez, los y las docentes necesitan tener más conocimientos específicos sobre su alumnado para abordarlo de manera más íntegra, profunda e inclusiva.

¿CUÁL ES SU HISTORIA?

El Método TIE comienza a gestarse en 2010 cuando el Ph. D. Sergio Carneros Revuelta, en busca de más evidencias científicas en el ámbito de la educación y las dificultades de aprendizaje, inicia su capacitación, trabajo e investigación en el ámbito terapéutico y sanitario.

 

Tras la inclusión en este área, se crea un grupo de profesionales que ejecutan actividades terapéuticas y sanitarias en el ámbito educativo dentro de diferentes instituciones públicas y privadas comprobando que puede aportar sobremanera al desarrollo de todos los niños y niñas (y no solo de aquellos que presentan necesidades especiales), prevenir dificultades de aprendizaje, permitir la adquisición efectiva de destrezas y habilidades fundamentales (cálculo, habla, escritura, lectura…) y conseguir una real inclusión del alumnado con diversidad funcional.

El primer centro que utiliza este método de manera integral es el Centro Caimán ubicado en Madrid (España) a través de una pequeña escuela infantil; lo hace en 2014 y de ahí se aplica en otros centros educativos. En 2018 llega a Latinoamérica, a Ecuador concretamente, donde se trabaja en diferentes instituciones  de la  mano de Carmen Muñiz Osorno quien fue parte del equipo del Centro Caimán en Madrid y ha trabajado para incluir el modelo en Ecuador.